Cultura(s) / El acceso a una vivienda

A1 Principiante
En su país, en su cultura, ¿es importante el estar domiciliado en un lugar fijo? ¿Es fácil encontrar una vivienda? ¿Son asequibles los alquileres? ¿Se vive muy numerosos en una vivienda por elección, tradición, necesidad? ¿Se busca más bien en la vivienda un espacio personal para cada miembro de la familia, incluso para los niños? ¿Es preciso garantizar un sueldo regular? Dos europeos de cada tres consideran que se ha vuelto difícil encontrar una vivienda decente de precio razonable en su región. (Le Soir, 26 de marzo de 2010). Sin un domicilio acreditado por la municipalidad, es difícil conseguir un trabajo, una cuenta bancaria, y no se puede recibir correo. Aún disponiendo de dinero para pagar el alquiler, es preciso demostrar tener un contrato laboral de duración indefinida, o presentar un fiador o probar que se tiene un salario elevado, y de todos modos tener documentos de identidad o que acrediten una autorización de residencia. Incluso cuando los candidatos tengan un buen sueldo, los propietarios son muy desconfiados y pueden negarse a alquilar un piso de tres dormitorios a una familia con tres hijos. Resulta cada vez más común que cada niño, desde su nacimiento mismo, duerma solo en su dormitorio, al contrario de países, como por ejemplo Viétnam, donde los hijos duermen con sus padres hasta los 6 años de edad. Recién llegado en un país, como en el caso de la familia Mizaoui, se puede al principio tener la oportunidad de ser hospedado en casa de amigos, o de encontrar un hotel barato, un albergue juvenil, antes de poder alquilar un estudio, piso o casa.